domingo, 9 de noviembre de 2008

Dime si hay algo mejor que deslizar mis dedos sobre tu cuerpo aruñar cada cm de tu piel, mordisquear cada curva que asoma en tu espalda y admirar tu nuca como si el fin se acercara.
Sentir como tus pestañas manejan el aire a su antojo así como lo hacen tus labios conmigo que dirigen cada movimiento.
Y sentir como tu boca resbala por mi espalda como si de litros de agua por un acantilado se tratase.
Como una hoja en otoño a razón del viento cuando tus abrazos manejan mi cuerpo cuando cada cm de mi piel te pide a gritos.
Suspiras en mi oído y asemeja las olas cuando rompen en la orilla en uno de esos días de tormenta.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Saludos:
Le invito acudir a mi blog para leer un artículo en el que narro lo que me ha ocurrido con mi banco; el Santander Central Hispano. Tenerlo en cuenta le valdrá para que el toro no le atrape como sí que hizo conmigo.
Yo personalmente me he quedado de piedra, aún estoy que trino.
Por cierto, tu líbido te anima a escribir con soltura... mis felicitaciones.
Un abrazo desde Gran Canaria.